GARI - MOLDATZEN DIRA

Música, poesía. O la suma de los dos elementos que da como resultado un tercero. Desde luego algo han encontrado esta tarde en el Teatro Arriaga Gari, Iñigo Astiz y Oier Aldekoa. Quizás no el santo grial de la reverb, pero sí el de la puesta en escena de algo novedoso.

 

El ritmo, la presencia en escena, la complicidad con el público, el sentirse a gusto con lo que se hace no es algo que se entrene; surge por afinidad, por la unión de una serie de talentos en un momento determinado.

En fin, hoy hemos asistido a un parto hermoso, la unión de tres artistas que tienen mucho que ofrecer al arte en euskera. En realidad al arte y punto.